Es melancolía

Te llamarás silencio en adelante. 
Y el sitio que ocupabas en el aire 
se llamará melancolía. 

Escribiré en el vino rojo un nombre: 
el tu nombre que estuvo junto a mi alma 
sonriendo entre violetas. 

Ahora miro largamente, absorto, 
esta mano que anduvo por tu rostro, 
que soñó junto a ti. 

Esta mano lejana, de otro mundo 
que conoció una rosa y otra rosa, 
y el tibio, el lento nácar. 

Un día iré a buscarme, iré a buscar 
mi fantasma sediento entre los pinos 
y la palabra amor. 

Te llamarás silencio en adelante. 
Lo escribo con la mano que aquel día 
iba contigo entre los pinos.

Eduardo Carranza