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Mostrando las entradas de junio, 2015

Sigo.

Mis suspiro y hasta tus silencios se volvieron lazo  Cada toque vuelve en ciclos a mi mente,  cada beso realiza espirales hasta mi oreja  Hasta ahora nunca vi tanta luz como  la vi tiernamente desprendida de tus cabellos.
Hoy, mañana y siempre el camino viene en ti recorre mis pies y hormiguea. Me descubro en cada uno de nuestros pasos.  Sigo...
*Autor desconocido. 

Amor

Amar es este tímido silencio cerca de ti, sin que lo sepas, y recordar tu voz cuando te marchas y sentir el calor de tu saludo. 
Amar es aguardarte como si fueras parte del ocaso, ni antes ni después, para que estemos solos entre los juegos y los cuentos sobre la tierra seca. 
Amar es percibir, cuando te ausentas, tu perfume en el aire que respiro, y contemplar la estrella en que te alejas cuando cierro la puerta de la noche.
Por Salvador Novo

Te quiero porque tienes...

Te quiero porque tienes  las partes de la mujer en el lugar preciso  y estás completa.  No te falta ni un pétalo,  ni un olor, ni una sombra. 
Colocada en tu alma,  dispuesta a ser rocío en la yerba del mundo,  leche de luna en las oscuras hojas.  Quizás me ves,  tal vez, acaso un día,  en una lámpara apagada,  en un rincón del cuarto donde duermes,  soy la mancha, un punto en la pared,  alguna raya que tus ojos, sin ti,  se quedan viendo. 
Quizás me reconoces  como una hora antigua  cuando a solas preguntas, te interrogas  con el cuerpo cerrado y sin respuesta. 
Soy una cicatriz que ya no existe,  un beso ya lavado por el tiempo,  un amor y otro amor que ya enterraste.  Pero estás en mis manos y me tienes  y en tus manos estoy, brasa, ceniza,  para secar tus lágrimas que lloro. 
¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras  me dirás que te amo? Esto es urgente  porque la eternidad se nos acaba.  Recoge mi cabeza. Guarda el brazo  con que amé tu cintura. No me dejes  en medio de tu sangre en esa toalla.
Jaime Sabines

Emily Brontë

"Si hay espíritus que andan errantes por el mundo, quédate siempre conmigo, toma cualquier forma, ¡Vuélveme loco! ¡Pero por favor!, no me dejes en este abismo en donde no puedo hallarte. ¡Oh Dios mío! ¡¿Cómo decírtelo?! ¡Yo no puedo vivir sin mi vida! no, ¡Yo no puedo vivir sin mi alma!"
Emily Brontë