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Mostrando las entradas de diciembre, 2014

Ahora te quiero...

Ahora te quiero, como el mar quiere a su agua: desde fuera, por arriba, haciéndose sin parar con ella tormentas, fugas, albergues, descansos, calmas. ¡Qué frenesíes, quererte! ¡Qué entusiasmo de olas altas, y qué desmayos de espuma van y vienen! Un tropel de formas, hechas, deshechas, galopan desmelenadas. Pero detrás de sus flancos está soñándose un sueño de otra forma más profunda de querer, que está allá abajo: de no ser ya movimiento, de acabar este vaivén, este ir y venir, de cielos a abismos, de hallar por fin la inmóvil flor sin otoño de un quererse quieto, quieto. Más allá de ola y espuma el querer busca su fondo. Esta hondura donde el mar hizo la paz con su agua y están queriéndose ya sin signo, sin movimiento. Amor tan sepultado en su ser, tan entregado, tan quieto, que nuestro querer en vida se sintiese seguro de no acabar cuando terminan los besos, las miradas, las señales. Tan cierto de no morir, como está el gran amor de los muertos.
 Pedro Salinas.

Otros cinco poemas para Cris.

(5) Ratoncito, pelusa, medialuna,  calidoscopio, barco en la botella,  musgo, campana, diáspora,  palingenesia, helecho, 
eso y el dulce de zapallo,  el bandoneón de Troilo y dos o tres  zonas de piel en donde  hace nido el alción, 
son las palabras que contienen  tu cruel definición inalcanzable,  son las cosas que guardan las sustancias  de que estás hecha para que alguien  beba y posea y arda convencida.  de conocerte entera,   de que sólo eres Cris.
Julio Cortázar.

Otros cinco poemas para Cris.

(4)
Creo que no te quiero, que solamente quiero la imposibilidad tan obvia de quererte como la mano izquierda enamorada de ese guante que vive en la derecha.
Julio Cortázar 

Frase del día.

“Yo te quiero. Es una barbaridad, claro. Pero te quiero. ¿Qué le voy a hacer?” 

Mario Benedetti

Poema de la despedida.

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.  Quizás no he de olvidarte, pero te digo adiós.  No sé si me quisiste... No sé si te quería...  O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste, y apasionado, y loco,  me lo sembré en el alma para quererte a ti.  No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;  pero sí sé que nunca volveré a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,  y el corazón me dice que no te olvidaré;  pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,  tal vez empiezo a amarte como jamás te amé. 
Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,  mi más hermoso sueño muere dentro de mí...  Pero te digo adiós, para toda la vida,  aunque toda la vida siga pensando en ti.
José Ángel Buesa

Frase del día.

Sigo sin saber que escribir cuando no te escribo a ti. 
Y el frío con el que juego a olvidarte se ríe de mí en mi puta cara.

 — Escandar algeet