En clase:
Dando vueltas al globo de los mundos, asombrado un alumno así exclamaba «en torno a tan pequeños continentes: ¡cuánta agua !» mientras yo, por las penas abrumado, murmuraba inconsciente estas palabras «en torno a escasas dichas de la tierra: ¡cuánta lágrima !» Melchor de Palau