El comienzo del fin.

Había viento, de ese viento fresco que choca con tu cabello y lo alborota, olía a sal, a sol, olía a humedad, a arena,  se respiraba el mar. Cerré los ojos y me volví arena, viento, ola, mar y volví, volví a ser humano, persona, a tener 20, los pies mojados y una mano sobre la mía. Abrí los ojos. Lo miré, con esos ojos de una niña indefensa que ah caído enamorada y me di cuenta, que este momento era el comienzo del fin. 

Itzel S.