Entre tantas cosas.

-Debemos dejar de vernos- Dijo. Sin más ni menos. No pude evitar carcajearme un poco, la chica siguió su paso sin decir palabra alguna yo no pretendía decir nada hablaba de más como para permanecer callada mucho tiempo, en cambio yo no era alguien de muchas palabras. 15 minutos nos tomo llegar al parque más cercano donde ella se sentó. Había una palmera sobre nosotros, la noche caía sobre nuestras espaldas y el pronostico de tormenta parecía no fallar esta vez. Miró al cielo, me miró. Miró al cielo, cubrió su rostro. Miró al cielo, se tallo los ojos. Me miró, miró al cielo... -No entiendes, ¿Es eso verdad?- ¡Cajaro! una escena de niñas.
-¿Entender que cosa?- dije imitando su manera de mirar al cielo y cualquier objeto sin importancia.
-Tu no entiendes nada, ni la más mínima cosa. Yo no entiendo tu manera de vivir, ni tu forma de moverte, no entiendo nada, ni porque estoy aquí mucho menos entiendo porque te quiero. Ni siquiera se porque me preocupo por ti, en decirte tales cosas ¿No ves? ¿No te das cuenta que clase de persona soy? Veo que no. Te estoy dando la oportunidad de que te alejes, de que seas feliz ahora, luego será tarde. Estará mi sombra, voy a atraparte y me iré porque estaré cansada ¿Por que? No lo se, no se nada. Pero te ríes, te ríes de la libertad que te estoy dando en pleno comienzo del caos pero tu prefieres el caos porque no sabes que es el caos. Yo no se que sucede contigo, mírate, nunca dices nada.- comenzó a llorar como las niña pequeña después de que se le ha roto su juguete favorito, me miró entre enojada, entre apenada, entre desesperada, siendo cualquier cosa... me miraba con sus ojos llorosos y a medio llanto. La abrace y sentí como ella quería estrangularme -En este momento tu silencio ha elegido esta vida.-

ItSandoval