Escrito número tres.

 Si no volvieras a sonreír la vida sería más fácil:
Le pondría fin al insomnio,
envolvería el deseo que guarde en el reloj,  
y  así rompería el tiempo por ti.

Destruiría todas las líneas,
se esfumarían mis vueltas,
llevaría tu risa a las vías,
y por fin dibujaría tus muecas.

Volvería al mar y no ardería,
 tu mirada olvidaría,
aunque sabemos que moriría
si se apagara tu sonrisa.

Yo vivo de tu recuerdo y mi olvido
 tu juego de palabras,
tu mirada coqueta,
y este acertijo que he perdido. 


Itzel Sandoval.