Tren nocturno a Lisboa- citas.
Hay una solidaridad sin palabras que une a los insomnes. ¿Hay algo más descabellado que esto: perseguir un deseo cuyo objeto no podemos imaginar? Cuando la dictadura es un hecho, la revolución es un deber. Cada parte del mundo exterior era también una parte del mundo interior. Los encuentros entre los seres humanos son como el cruzarse de trenes que pasan a toda velocidad en la profundidad de la noche. Son fugaces, apresuradas las miradas con las que intentamos ver a los otros, sentados detrás de los vidrios opacos a la luz crepuscular, que desaparecen de nuestra vista antes de que podamos distinguirlos. Cada mirada del otro, cada intercambio de miradas, ¿No es un como un brevísimo, fantasmagórico encuentro de miradas entre viajeros que cruzan, ensordecidos por la velocidad impensable y el golpe del viento que hace temblar y resonar todo? ¿No se deslizan nuestras miradas sin detenerse sobre el otro, como en un veloz encuentro nocturno, deján...