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Tren nocturno a Lisboa- citas.

Hay una solidaridad sin palabras que une a los insomnes.  ¿Hay algo más descabellado que esto: perseguir un deseo cuyo objeto no podemos imaginar?  Cuando la dictadura es un hecho, la revolución es un deber.  Cada parte del mundo exterior era también una parte del mundo interior. Los encuentros entre los seres humanos son como el cruzarse de trenes que pasan a toda velocidad en la profundidad de la noche. Son fugaces, apresuradas las miradas con las que intentamos ver a los otros, sentados detrás de los vidrios opacos a la luz crepuscular, que desaparecen de nuestra vista antes de que podamos distinguirlos.  Cada mirada del otro, cada intercambio de miradas, ¿No es un como un brevísimo, fantasmagórico encuentro de miradas entre viajeros que cruzan, ensordecidos por la velocidad impensable y el golpe del viento que hace temblar y resonar todo? ¿No se deslizan nuestras miradas sin detenerse sobre el otro, como en un veloz encuentro nocturno, deján...

Veneración y rechazo de la palabra de Dios. (Fragmento de Tren nocturno a Lisboa-Pascal Mercier)

No quiero vivir en un mundo sin catedrales. Necesito su belleza y su grandeza. Las necesito contra la vulgaridad del mundo. Quiero levantar la vista hacia las ventanas luminosas  de las iglesias y dejarme cegar por sus colores sobrenaturales. Necesito su brillo. Lo necesito contra el color sucio y monocromo de los uniformes. Quiero dejarme envolver por la frescura de las iglesias. Necesito su imperioso silencio. Lo necesito contra el griterío banal de los cuarteles y el parloteo ocurrente de sus simpatizantes. […] Amo a los seres que rezan. Necesito su mirada. La necesito contra el veneno traicionero de lo superficial y lo irreflexivo. Quiero leer las poderosas palabras de la Biblia. Necesito la increíble fuerza de su poesía. La necesito contra el descuido del idioma y la dictadura de las consignas. Un mundo sin todo esto sería un mundo en el que no querría vivir; hay también otro mundo en el que no querría vivir: el mundo en el que se demoniza el cuerpo y el pensamiento...