Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta Julio César Aguilar

La vida otra.

Algún día seré pastura para la muerte,  no más que polvo triste en el desierto del mundo.  Mi sangre cesará su danza y en ese instante  todo se habrá consumado.  Mudos brillarán mis ojos en su larga noche  y en la profundidad enorme del silencio escucharé  los ecos de mi canto.  Muerto, tendré  otra vida.  ¡Qué delirio,  qué deseo impetuoso de ser eterno! Julio César Aguilar.

Mañana escucharé...

Mañana escucharé  el eco de tus pasos  en mi memoria,  no para reconstruirte,  sino para negarle al tiempo  su complicidad con el olvido. Julio César Aguilar.

Sólo un rumor:

Ven, aún es tiempo de habitar el paraíso, me dije cuando en el alma crecía tal deseo como un rumor de aves: eran pájaros que no cantaban, batir de alas en desventura. Me acerqué a la luz de la conciencia, no vi nada. Fui entonces a las cavernas interiores y pude seguir las huellas del polvo conduciéndome al olvido, a la cruel indiferencia. No dije más. Comprendí que aquel deseo, mínimo, era sólo un leve, lánguido rumor. Julio César Aguilar.